miércoles, 17 de marzo de 2010

ANALISIS DE CREPÚSCULO (ahora vamos con el de verdad)





Empezamos este análisis exhaustivo de la saga Crepúsculo con el primer volumen, titulado… Crepúsculo. Bueno, es lo normal en estos casos, el editor de Estephenie Meyer, la autora, no debió pensar que se harían más libros aparte del primero (por cierto, el nombre oficial de la saga es “Tetralogía Vampírica de Forks”. Uh). De hecho, ni siquiera la autora lo pensaba así. Vamos, seguro.

Stephenie Meyer. Sí, se escribe así. Meyer es de Utah, y en Utah es muy normal poner nombres raros a la gente. Ahora hagamos memoria, lectores, ¿qué hay en Utah?

MORMONES.





En efecto, esos espeluznantes sectarios, rubios, con gafas y corbata negra sobre camisa blanca siempre recién planchada. Meyer es una mormona, y más vale que deje esto bien clarito desde el principio: estos libros tienen un subtexto mormón de mil pares de cojones. Es decir, son un compendio de moralidad mormona. Pero ya hablaremos con más detalle de eso, ahora prosigamos con la historia.

Crepúsculo (me estoy cansando ya de escribir la palabrita) esta relatado en primera persona, a través de su protagonista: Isabella Swan, más conocida como Bella.

Bella se describe a si misma como torpe, introvertida, feúcha y propensa a los accidentes. Se ve a sí misma como una perdedora, lo asume y piensa que lo mejor para ella y para todos es que pase desapercibida. Por que es fea. Y torpe. Y mete en problemas a todos. Y es fea.

Y una M.I.E.R.D.A.



Kristen Stewart, caracterizada como Bella. Es tan fea, tan fea, que si su culo fuera un banco se la metería a plazo fijo.



Efectivamente amigos, estamos ante un caso evidente de Protagonista Obviamente Guapa. Porque Bella esta cañón. Pero a saco. No penséis que la imagen de la película (por cierto, voy a usar en todo momento imágenes de las películas para ilustrar estos artículos) es producto de una decisión de marketing: en el libro también está buenísima. Prueba de ello es que, nada mas llegar a su Nuevo Hogar, Forks (un pueblo de mierda al noroeste de los Estados Unidos), todos los tíos de su Nuevo Instituto sienten unas ganas irrefrenables de follársela.

Pero me estoy adelantando a los acontecimientos. Vamos a presentaros a la familia y amigos de Bella.


LOS GONITOS COMIENZOS DE LA HISTORIA


Renée (en tu cama me meé), la madre de Bella, una vivalavirgen divorciada de su marido, Charlie, el cual será el encargado de ¿cuidar? de la niña durante su estancia en Forks. Personaje hecho a toda prisa y con muy poca relevancia en la trama. La pongo primero porque aparece primero, nada más. Yo me la tiraba:





Charlie, el padre. Jefe de policía de Forks. Un individuo que no habla mucho y que no sabe como tratar a su hija, pero de Muy Buen Corazón. Lo llamaría trozo de carne con ojos, pero los trozos de carne suelen tener profundidad y este personaje no la tiene. Vaya. Descubriréis que la autora adora introducir personajes planos y callados en el fondo de la historia, por alguna razón. Ya descubriremos cuál. Sal a saludar, Carlitos:





Vamos a la escuela. Nada mas llegar Bella, un nerd llamado Eric empieza a olerle las faldas. En la película es chino, mirad:



Me llamo Hiro Nakamura y puedo detener el tiempo.



Pero poco tiene que hacer el pobre Eric, porque de inmediato aparece en escena el macho alfa del instituto, Mike, que empieza a ir tras de Bella cual bonobo salido. Dios, que fea es Bella. Esto es Mike:





Más tarde, a la hora del almuerzo, Bella logra hacer un par de amigas. Lo logra a regañadientes, porque lo que en realidad quiere es estar sola. Bella demuestra desde el principio no tener interés alguno por sus compañeros (y no es que sea tímida y no se atreva a hablar ni nada de eso, porque al estar la historia contada en primera persona sabemos que en realidad se la suda todo. Ya de entrada sabemos que está alejada de la realidad), pero es literalmente arrastrada a la mesa de sus compañeros para que estos puedan conocerla mejor. Allí conoce a Jessica, la típica Jenny de instituto con poco cerebro y mucha boca, mejor para chupar:




Y a Ángela, una chica dulce, amable y callada. MUY callada. Meyer contrapone a estos dos personajes para dejar muy claro que la gente callada, sumisa y que no destaca es la mejor. A Bella le cae bien Ángela desde el principio, mientras que Jessica recibirá siempre un tratamiento deferente al ser una descerebrada. Quedaos con esta idea para futura referencia. Esta es Ángela:




Y esto es un postercito que he encontrado, en el que sale la actriz que hace de Ángela:



Retocado, vale, pero ay omá.



Por cierto, es muy importante que sepáis que ninguno de los personajes secundarios arriba mencionados tiene relevancia alguna en la trama. Ni la más mínima. Los humanos normales carecen de importancia alguna en la saga Crepúsculo, y pronto veréis por qué.

Bueno, menos la propia Bella, claro. Todo lo contrario. De hecho, Bella es un ejemplo de libro de ”autor como personaje”. Bella es Stephenie Meyer. De hecho, cuando Bella se mira al espejo y se describe para que sepamos lo FEA que es (porque no podemos permitir que el lector sea libre de formarse una imagen mental del personaje, ¿verdad?) básicamente describe a Meyer:

-Bella: “… la piel muy blanca, el pelo largo y negro y ojos de un tono chocolate. La frente, amplia, en forma de corazón, sobre unos ojos grandes, unos pómulos prominentes, una nariz fina y definida, la tez afilada con una barbilla puntiaguda. Labios un poco fuera de lo normal, demasiado grandes… cejas más oscuras que el pelo y algo arqueadas”.


Esta, lectores, es Stephenie Meyer:



Te hemos pillaaao, con el carrito del helaaaoo, JAJAJAAHH.



Pero volvamos al instituto, hombre, volvamos, que esto se va a poner la mar de interesante. Porque, amigos, Bella se ha fijado en un grupo de jóvenes estudiantes, pálidos, guapos, misteriosos, guapos, intrigantes, bien vestidos, guapos… Y de todos ellos, le llama la atención uno en especial.

Señoras y señores, les presento al personaje literario más abominable de todos los tiempos: con ustedes, Edward Cullen:



Está en ti, está en Maybelline.



Bien, hagamos un inciso para dejar clara una de las cosas más jodidamente desagradables de este puto libro: la manera en la que Stephenie Meyer describe a Edward.

Edward Cullen es perfecto. Total, absoluta y desesperantemente perfecto. Y es guapo. Y parece un dios griego. Y su pelo está “perfectamente desordenado” o alguna mierda por el estilo. Cada vez que la Meyer describe a Edward, lo hace a través de una serie interminable de adjetivos calificativos destinados a convencernos de que cada uno de sus rasgos, desde sus ojos a sus fosas nasales (en serio), es perfecto. Su voz es maravillosa, sus andares, elegantes, y su presencia, cautivadora. Y es listísimo, y culto, y educado, y toca el piano como Dios o mejor, y tiene un Volvo de puta madre (yo estoy en Suecia y estoy hasta las pelotas de ver Volvos por la calle), y caga oro.

Aquí poco hay que decir. ¿Qué tiene de interesante un personaje tan perfecto? Nada, por supuesto. Pero no os engañéis. Edward sólo es perfecto por fuera. Por dentro, y no tardaréis en descubrirlo, es un verdadero chiflado, sociópata cabrón hijo de puta. Pero ya tendremos tiempo para analizar a este personaje con más profundidad, prosigamos.


MISTERIOS DE INSTITUTO: NUESTRA PROTAGONISTA ES DEFINITIVAMENTE IMBÉCIL


Total, que a Bella le llama la atención el muchachito Cullen, si bien al principio está bien pero en plan que sin más, como diría uno de Bilbao. Pero la cosa cambia cuando ambos dos se sientan juntos en clase de Biología; de pronto el chaval empieza a lanzarle a la pobre muchacha miradas asesinas y a ponerse nervioso, talmente como si le hubieran insertado un consolador XXL por su perfecto culo. Os adjunto la mongólica escena de la película, que refleja a la perfección lo absurdo del pasaje de la novela.



Aprovecho para adjuntar también esta versión alternativa de la misma escena, que jamás fue estrenada en cines.



Al terminar la clase, el Edu se pira rápidamente y Bella se cabrea, claro. No te importan los demás salvo cuando no te quieren, ja, ja. Más tarde el maromo deja de aparecer por clase y Bella está muy triste OMG. Y en estas, un buen día nuestra protagonista está a punto de ser arrollada por una furgoneta… pero es salvada por Edward, que detiene el vehículo asesino con una sola mano. Wow.

Después de esto, Edward se pone a seguir a Bella por los pasillos del instituto, comiéndole la oreja descaradamente. Ella, que sigue mosqueada por el asunto de la superfuerza y demás minucias, emprende una concienzuda investigación (Wikipedia y esas cosas) para concluir que Cullen es un vampiro. Esta parte está medianamente bien narrada, al menos; y eso que es complicado mantener el interés del lector en una investigación acerca de la cual todos ya saben la respuesta.

En mitad de la movida deductiva, Bella se mueve a la cercana reserva de los quileute, unos nativos americanos, y habla con Jacob, un chavalín indio muy majete dos años menor que ella:



Aquí donde le veis, este chavalín tan majo se convertirá en víctima de un horrible proceso de enloquecimiento a lo largo de los cuatro libros.



Bella es inmediatamente consciente de que Jacob le quiere comer los morros (jodeeeer) y ni corta ni perezosa se pone a comerle la oreja con la intención de saber más cosas sobre Edward, la muy zorra manipuladora. Nuestro amigo Jake, que es muy bueno pero también muy tonto, se deja engatusar y le suelta a nuestra adorada protagonista un largo rollo acerca de la mitología de los quileute, de cómo estos luchaban en el pasado contra los “fríos” convirtiéndose en lobos, viva, ya sabemos que en el segundo libro habrá hombres lobo. Por cierto, la Meyer es tan estúpida como para inventarse mitología para una cultura que existe de verdad. Una escandalosa falta de respeto. Después de esto, Bella deja a Jacob con la tienda de campaña y se va a su casa a tener un sueño de vampiros que la lleva a deducir que Edward es un vampiro.

Una vez llevada a cabo la deducción, Bella acude a Edward, se lo lleva al bosque, donde nadie les ve, y le suelta que lo sabe todo.



Joder, pero qué imbécil…



Por amor de Dios, ¿Bella es GILIPOLLAS o qué? La muy subnormal descubre que el tipejo que le mete fichas es un monstruo que se alimenta de personas y que por lo visto tiene superpoderes y no se le ocurre otra idea mejor que quedarse a solas con él en medio del bosque. Parece que nos vamos a librar pronto de esta indeseable, pero…

…No empecemos a chuparnos las pollas todavía, porque Edward no está dispuesto a zamparse a nuestra protagonista. Todo lo contrario, está cautivado por ella. ¿Por qué?

Porque huele bien.




He aquí una pieza clave de argumento de esta saga: la única y exclusiva razón de que Edward se enamore de Bella es que ella huele bien. Pero, bien, bien que te mueres. O sea, imagínate un pedazo de bistec especiado avec le voulet du carrots. JA, JA, NI SE COMPARA, CHAVALES. Y por lo visto lleva oliéndola más o menos desde que llegó.

Bella, por su parte, acaba enamorándose de Edward porque es muy guapo. Perdón, perfecto.

Y YA ESTÁ.

No hay más. La relación de Edward y Bella es una relación nacida de la lujuria y la pasión carnal, algo que no tendría nada de malo de no ser porque la Meyer se empeña en venderlo como si fuera amor verdadero. En ningún momento del libro les vemos hablando de sus gustos comunes (salvo un par de menciones a Romeo y Julieta y Cumbres Borrascosas, y sólo para hacer rancias comparaciones entre dichas obras y los libros que nos ocupan), de metas para el futuro (Bella sólo quiere estar con Edward toda la eternidad, y abiertamente afirma que no quiere ir a la universidad. Y se nos dice que es independiente e inteligente). Amigos lectores, he aquí un pasatiempo muy divertido: si alguna vez os encontráis con un fan de Crepúsculo (un fan de verdad, de los que muerden, no sólo un aficionado como yo y muchos otros), preguntadle qué cosas tienen en común Edward y Bella para que estén tan enamorados. Si no os ponen esta cara:





Repito, si no os la ponen, seguramente contraatacarán diciendo que “estaban hechos el uno para el otro desde el principio, son almas gemelas” u otra mierda por el estilo. El propio Edward trata de justificar su amor por Bella asegurando que, de alguna manera, él sabe que ella es La Elegida y que por ello debe permanecer con ella el resto de su no-vida. Porque así lo siente.

Atentos, muy atentos a esto porque esta mierda es ideología mormona. Los mormones creen que nuestras parejas las escogemos en un estadio previo a la vida en la Tierra (o algo así, corregidme si me equivoco), y que por lo tanto el matrimonio esta Predestinado. Este tema de almas gemelas, de destino y, en definitiva, de no poder elegir tu propia vida es muy recurrente en esta serie de novelas. Ya iremos repasando porque este no es ni de lejos el ejemplo más repulsivo. Ya veréis, ya.

Bella quiere follarse vivo (bueno, no-vivo) a Edward, pero Edward dice que no porque no quiere acabar matándola por accidente. Pero Bella es mujer y es débil, y quiere tranca y la quiere ya. Y Edward ha de ser paciente, contenido, respetuoso, y detener a la descocada cada vez que ella le mete morro (que es muchas veces). Este indeseable está demostrando ya ser el cabrón controlador que pronto veremos que es. Ah, por cierto, el chico no dice palabrotas, no toma drogas (bueno, es un vampiro) ni besa con lengua (porque si no mataría a su chica, que sí, que te acuestes). Qué perfectísimo que es, sielos.

Ah, y quiere a su familia.


VAMOS A CONOCER A LA FAMILIA VAMPIRO




¡¡A metamorfosearse!!



Una vez Edward acepta a Bella como su casta novia, es completamente necesario que la lleve a conocer a su familia. Lo habéis adivinado: son todos perfectos. Viven en una casa de putísima madre, tienen cochazos de aúpa y van requetebién vestidos. Y todos son ya de entrada la mar de amables con Bella y están encantadísimos de que se una a la familia (bueno, casi todos, que si no, no tendríamos conflicto). Vamos por partes:

Carlisle es el padre de familia y tiene seiscientos y pico años, o así, así. Es médico y bastante majete, con diferencia el personaje más cuerdo de esta familia de lunáticos. Eso, o en mi opinión ha aceptado que debe enloquecer para poder vivir con esta gente, y por lo tanto es un alma atormentada:









Luego está Esme, su mujer, de la cual ya digo de entrada que es un personaje totalmente prescindible que no aporta nada a la trama de ninguno de los cuatro libros. Apenas la mencionaré. Eso sí, es un ama de casa genial. Así me gusta, tradicional (creo que en el libro mencionaban que trabajaba en restauración o algo así. Meh):



También me la tiraba.



Después tenemos a Rosalie, una rubia cañón descrita como la mujer más escandalosamente atractiva y voluptuosa que hayas podido imaginar en tu triste vida humana:



Ejem.



A ver, esto sí es culpa de los productores de la película; me figuro que, por contrato, ninguna actriz podía ser más atractiva que Kristen Stewart, y aquí la tenéis. Hombre, fea no es, y a lo mejor gusta mucho a los que busquen dominatrices aficionadas al látigo, pero tío…

Rosalie odia a Bella y padece un grado de sociopatía e inestabilidad emocional casi tan acusado como el de Edward, pero nada de esto se explicará hasta el tercer libro. En este no hace nada de nada. Siguiente, su novio, Emmett:





Un verdadero gilipollas, bravucón y con tendencias violentas (siempre busca camorra). Meyer se empeña en usarlo como alivio cómico, intentando colarlo como un entrañable bromista cuando en realidad es un loco peligroso. No cumple ningún papel relevante en ninguno de los libros. Siguiente, la hermana pequeña, Alice:



No os dejéis engañar por esta cara de yonki; la actriz, Ashley Greene no está nada mal. Prueba de ello es la SESIÓN DE FOTOS EN PELOTAS que hizo cuando tenía 19 años (pero no poses en el salón de tu casa, por amor de Dios…).



Esta tía tiene un gran protagonismo en la saga porque posee el poder de ver el futuro. Este poder será usado sin ningún pudor como herramienta para hacer avanzar la trama, y como podremos demostrar en breve carece por completo de ningún tipo de regla concreta que nos permita adivinar su alcance o propiedades. Mucho mejor, que las reglas provocan agujeros en la trama y eso sí que no. Alice es una chica hiperactiva aficionada a las compras y a las bromas tontas que en cualquier otro contexto sería muy irritante, pero que con el elenco de personajes aquí presentes se convierte en uno de los elementos más interesantes de la narración. Por cierto, Meyer siempre se empecina en describir su manera de andar como “la danza de una bailarina”. Esta chupasangres, recordadlo bien, no camina: baila.

Alice tiene un novio, Jasper:



El consolador XXL de Edward se lo han metido ahora a este pobre hombre.



Este tipo puede modificar los estados de ánimo de los que están a su alrededor, básicamente drogándoles a distancia. Este poder es completamente irrelevante para la trama. Es también el vampiro que más tarde se ha adherido a la doctrina vegetariana de los Cullen.



¿Uh? ¿He oído vampiro vegetariano?



Efectivamente chicos, los Cullen no se alimentan de sangre humana; en su lugar, se alimentan de sangre animal. O sea, que vegetarianos, mis respetables cojones. La familia Cullen se dedica a cazar animales salvajes para sobrevivir; y se nos explica que prefieren cazar depredadores, como pumas y osos pardos (no, NO hay osos pardos en Washington). Qué más da que eso joda por completo el equilibrio natural, venga, alegría.

Los vampiros son también poseedores de sentidos e inteligencia sobrehumanos, además de duros como rocas, fuertes, rápidos, fríos, venenosos, hermosísimos y BRILLANTES. Es decir, que brillan cuando les da el sol.



THIS IS DA SKIN OF A KILLAH, BELLA!! JAAAAAAAAAJAJAJAJA.



Vale, mucho se ha dicho ya acerca de los vampiros que brillan. Yo digo desde ya que me la suda. No me voy a indignar porque estos vampiros no tengan colmillos (no veo la necesidad cuando eres tan fuerte) ni se deshagan a la luz del sol (es igual de estúpido, lo siento). Lo que me parece estúpido es la razón que se da para que brillen y sean tan guapos: se supone que es para atraer a los humanos y que sea más fácil cazarlos. Eso no tiene ningún puto sentido y además es contradictorio, puesto que varias veces en el libro se reitera que los humanos experimentan un miedo instintivo en presencia de los vampiros. O sea, que si brillan y son tan guapos es únicamente para glorificar más a esta gente, porque guapo=bueno y cool. Bah.

Se me olvidaba que Edward también tiene un don, que tonto soy. El muchacho puede leer mentes. Pero no la de Bella. Pero Bella querría que él sí pudiera. Una prueba más de que Bella está como una regadera, porque ¿qué adolescente en su sano juicio querría que nadie supiera lo que está pensando? En fin. A Edward esto le atrae mucho, sin duda porque le impide controlar completamente a Bella. Y mira que lo intenta, el hijoputa, porque este sucio acosador adorna la relación siguiendo a su novia a todas partes, llevándola a cuestas muchísimas veces (no vaya a hacerse daño, con lo torpe que es) y, agarraos, colándose en su casa por las noches para verla dormir. Eso no es EN ABSOLUTO enfermizo ni posesivo, es Romántico. Lo peor de todo es que a Bella no le importa en absoluto, maldita chiflada.


Esto no es muy interesante, ¿verdad? ¡¡QUE ENTREN LOS MALOS!!



Llevamos doscientas y pico páginas y aquí todavía no ha pasado nada porque, hasta el momento, todo el mundo quiere a Bella. No hay problema, es hora de introducir a los villanos del libro. Nótese que la aparición de estos personajes está totalmente metida con calzador. Me parece que su presencia había sido precedida por noticias de asesinatos por Forks, pero ME LA SUDA. MEYER SE LOS SACA DEL CULO.

Un buen día, mientras Bella y los Cullen juegan al béisbol (fuck yeah!), aparecen tres vampiros sedientos de sangre humana. Su líder, Laurent, es un negro muy gracioso que, a juzgar por sus ojos, se pasa con los petas cantidad. Agarraos y tratad de no partiros el culo:



Noo woman no craaaiaiaiaaahh…



Laurent parece un tipo simpático, si pasamos por alto el tema de asesinatos y esas cosas. Los que le siguen son otro cantar. La pelirroja, Victoria:





Esta ahora no pinta nada ni con brochón del quince, pero lo hará más tarde en la saga. Su novio y cómo no, líder real del trío, James:





…Es el verdadero villano de la primera entrega. Nada más ver a Bella, adquiere una obsesión por ella que lo llevará a perseguirla a todas partes (ME CAGO EN DIOS, ESTOY HASTA EL GORRO DE QUE TODO EL MUNDO SE FIJE EN ESTA SOPLAGAITAS) con la sana intención de dejarla seca. Dejad de animarle, todos sabemos que no lo va a conseguir. Por cierto, todo esto lo sabe Edward porque lee mentes, ¿vale?

Los Cullen ahuyentan al trío calavera, pero estos volverán Porque lo Dice Alice. Así que el grupo se separa para proteger a Bella. Esta se queda con Alice y Jasper y Edward se va con el resto para despistar o algo así.

Pero atención, porque James hace llegar un mensaje a Bella amenazando con cargarse a su madre (Renée, ¿os acordáis?) si no viene al punto de encuentro sola. Bella considera que no es posible que una familia de superpoderosos, experimentados y extremadamente inteligentes (¿?) vampiros pueda ayudarla, y por supuesto no es capaz de ver el evidente engaño del cual está siendo sujeto, porque es TONTA, de modo que acude a la llamada después de burlar a sus guardianes (una de las cuales, recordemos, puede ver el futuro, pero por lo visto sólo a ratos. Ay, esos agujeros de la trama).

James está a punto de chuperretearse a Bella (lectores: mátala, mátala, MÁTALA), pero de pronto Edward y su puta familia aparecen de la nada y la salvan. Bella se desmaya y no vemos la pelea final, MIERDA Y DOBLE MIERDA. Adivinad quién gana.



En mitad de la pelea, James y Edward descubren al fin su obvia homosexualidad y pasa lo que pasa. Ojalá no fuera broma.



Después de esto, Bella se va al hospital, se cura, le pide a Edward que por lo menos la magree un poquito por encima de la ropa, pero él se niega. Menos mal que tenemos al macho responsable para evitar las tentaciones de la débil y lujuriosa hembra, PUAGH.

Edward le dice a Bella que la ama. Bella le dice a Edward que le ama. Repetir tres veces. THE FUCKING END.



Esto SÍ que es un final ideal.



Próximamente, Luna Nueva: Donde las Cosas se Van Definitivamente a Tomar por el Culo (sí, el segundo es BASTANTE PEOR).

Me encanta hacer esto. Agoor.

14 comentarios:

  1. Definitivamente todo era peor de lo que pensaba. Menos mal que no llegué a leerme un capítulo entero.

    ¿Cómo alguien puede sentir empatía por una protagonista tan jodidamente tonta? Es lo que me jode de Stewart, que está buena, vale, pero su protagonista es imbécil (no me hace falta leerme el libro, yo también tengo poderes mentales). En fin, la pareja perfecta, dos imbéciles juntos. ¡Qué se casen!

    Gracias Willy por este magnífico reportaje. Definitivamente voy a crear una biblia con todo esto; la titularé: porqué la comida basura fue creada para adolescentes y mentes sin masa cerebral. Porque entre Hannah Montana, Los Jonas, Zack&Cody y todo el puto Disney Channel... ¿Qué cojones tienen esos actores? Phineas y Ferb hacen muchísima más gracia que cualquiera de sus bromas preparadas con risas de fondo. En Friends si tienen sentido, pero ahí...

    ¿Conclusión? A la gente no le gusta por la trama (porque bien se podría resumir la trama: ES UNA JODIDA MIERDA), le gusta porque todos son guapos y perfectos. ¿No triunfaban por eso las comedias griegas con los personajes simples? Más claro, agua.

    Y a mí lo que me jode es la puñetera publicidad, el bombo que le da la tele, encontrarme un puto stan entero de la mierda esa cuando camino despistado por el Carrefour... Y con esos nombres tan horteras refiriéndose a momentos en que el sol se esconde (se le están acabando los títulos o me lo parece a mí). ¿Es porque es mormona?

    No hay cosa que más me joda (y estoy pensando con el estómago) que ver como puede triunfar una bazofia narrativa donde los patrones que sigue son todo lo antiprogreso que hay, ¿vale? Y si no, es que no soporto a la pareja de turno o lo que sea.

    PD: Eso me recuerda que tengo que buscar un buen motivo para que Serafina y Kristen se quieran tanto. ¡En mi historia se quieren de verdad!

    ResponderSuprimir
  2. Cuidadito, que lo de guapos solo se refiere en la pelicula. Ya explicare por que gustan tanto los libros, ya.

    ResponderSuprimir
  3. Si me refiero a los que tras ver la peli se leen ahora los libros (que son peores). O a lo mejor es verdad que lo mezclo todo. Yo que sé, es tanto el odio que siento por esa saga que no puedo hablar de manera racional. I'm sorry but this is the true!

    ResponderSuprimir
  4. Aish, hacía tiempo que no me reía tanto con una crítica de Crepúsculo, bestia como ella sola, pero muy divertida. Lo cierto es que creo que no había leído ninguna hecha por un chico y, la verdad, se nota el punto de vista y eso me ha encantado xDDDDD

    Poco puedo decir, estoy de acuerdo con todo lo que dices XD

    ResponderSuprimir
  5. Se agradece, samej. No te pierdas la proxima entrega, atento todo el mundo a Natxo & Pistaxo Co.

    ResponderSuprimir
  6. He de admitir que me gustaban los libros. Si, ya, el argumento es la mierda de mono más qrande que he leido.
    Ahora estoy asta el coño de todas las niñas histéricas que les encanta crepúsculo si nisiquiere haber leido el libro. Solo han visto la peli (que es un pedazo de mierda infumable) y ya estan locas por el tio que hace del lobito.
    Además Kristen es una actriz pésima. Entró en el mundo del cine por enchufe y seguro que pagó por salir en todas sus pelis. Y además es tonta de remate(si os fijais en sus entrevistas siempre dice lo mismo y en la peli siempre pone la misma cara de anormal)
    No la aguanto.
    Y ahora hablemos de la autora:
    -no es feliz con su matrimonio porque se casó joven porque se quedó embarazada.
    -Para fantasear un poco se inventó esta historia en la que ella se imaginaba que era Bella.
    -Su hermana que tambien fanteseaba con Edward le obligó a publicar su libro.
    -Este libro se ha cargado el mito vampírico hasta tal punto que cuando alguien habla de vampiros la gente piensa en tios guapos maquillados en vez de criaturas bestiales que se creen superiores que los humanos(y lo son) y matan por placer.
    - Además son castos y muy religiosos. Venga allá

    ResponderSuprimir
  7. haha qe risa los critican pero se saben hasta los dialogos de la pelicula haha casi tan fans como yo

    ResponderSuprimir
  8. LOL

    JAJAJAJAJAJAJA. Me re encantó. Y más la crítica hecha por tí.

    Soy tu fan xD espero la segunda parte.

    ResponderSuprimir
  9. jaja una muy buena critica divertida y completamente cierta, estoy de acuerdo con todos los que mencionaste, yo leí la primera parte y puedo decir que el libro es mucho peor que la película (si puedes por favor mencionar los pésimos efectos especiales que tiene la peli) y de la mayoria de los "fans" de crepusculo lo que mas nos cabrea es que son las ñatas huecas del cole que no han tocado un puto libro en toda su vida y dicen que "crepusculo" es el mejor libro del mundo que es amor verdadero y que les encanta por que es profundo y otras chingadas como esas, y haber si publicas otro sobre luna nueva que es mucho mas tonto y ahora hay para escojer dos chicos guapos uno que no se pone polera y el otro que usa libstick, y la primera vez que vi la peli(contra mi voluntad) me cague tanto de risa cuando el gil de edward le dice que le gusta por que nopuede ver lo que piensa, es decir que en conclusión... no piensa...muy bueno me cague de risa-

    ResponderSuprimir
  10. ah y el gil de robert pattinson es mas feo que la puta madre, tiene la cabeza cuadrada y desproporcionada, el grone de las rastas es el mas cabrón y de mejor pinta

    ResponderSuprimir
  11. teylor es un papi yo me casaria con el es l mejor seria genial verlo en persona

    ResponderSuprimir
  12. A mi la peli me hizo reir mucho,el analisis de la peli buenisimo...Eduard nunca pudo leer un pensamiento de Bella(ella no pensaba) y él nunca aprendio a leer, era tan perfecto que no necesitaba aprender nada. jajjajja

    ResponderSuprimir
  13. Dios Santo, hacia tanto que no entraba por aquí que ni sabía que hay gente que ni conozco que también lee esto.

    Solo quería comentar uno de los comentarios del tipo incomprendido que no sabe como personas que saben de lo que hablan pueden opinar que no les gusta un producto. Personalmente, me leí dos páginas de Luna Nueva (no sabía que era una saga, ni que era un segundo libro ni que iba a dar tanto tostón a las masas) así que no me considero digno de opinar más allá del NO ME GUSTA. Pero aquí mi amigo Willy ha hecho una crítica extensa de algo que conoce. Por lo que sabe de lo que habla, por lo que si aquí "el amigo" nos viene con que somos igual de fans que él se equivoca muy mucho porque:
    1) Para opinar hay que saber.
    2) Se puede saber sin que te guste el producto.
    3) Esto deberíamos hacerlos todos a la hora de dar una opinión en lugar de dejarnos llevar por el "bueeeeh, que yo sé mucho del tema sin haberme leído una sola página; solo porque leí el comentario de fulanito que sabe mucho de todo esto".

    ResponderSuprimir
  14. Tengo que decir que me encantó la critica
    La película en realidad no me gusto, es nada comparado con los libros (ojo digo que para ser una peli basada en libros no esta apegada al mismo). Los protagonistas en realidad me tienen sin cuidado, pero los libros en general están bien ( para ser categoría mayores de 14) pero en el 4to libro debió haber sido PLUS 18 para que fuera estupendo, mas lo único que podemos hacer allí es imaginar mas nada.

    ResponderSuprimir